martes, 9 de febrero de 2010

VIRGEN DE LOURDES + 11/02


El 11 de febrero de 1858, la Virgen María se aparecía a la niña Bernardita Soubirous dieciocho veces en total, en la gruta de Massabielle: "tan bella que cuando se la ha visto una vez, se querría morir para volverla a ver". Como queriendo indicar que el cielo ratificaba lo que había hecho en la tierra el Vicario de Jesucristo, el 8 de diciembre de 1854, el Papa Pío IX había definido el dogma de la Inmaculada Concepción de la Virgen María.

A partir de ahí Lourdes se ha manifestado como un gran centro de sanaciones y cientos de santuarios y grutas dedicados a la Virgen de Lourdes coronan el mundo.

Lourdes, es una ciudad francesa situada en las llanuras de Bigorre, al sureste del departamento de Altos Pirineos, en la región de Mediodía-Pirineos, a una altitud de 400 metros. Está bañada por el río Gave de Pau que procede de Gavarnie

Es uno de los lugares de mayor peregrinaje en el mundo, millones de personas acuden cada año y muchísimos enfermos han sido sanados en sus aguas milagrosas. La fiesta de Nuestra Señora de Lourdes del 2008, el 11 de febrero, celebró los 150 años de la Aparición y allí peregrinó Benedicto XVI, siendo el segundo Papa en hacerlo, el primero fue Juan Pablo II.


LA VIRGEN SE APARECE EN LOURDES

JUEVES 11 DE FEBRERO: EL ENCUENTRO

El 11 de febrero de 1858, tres niñas: Bernadette Soubirous acompañada de su hermana y de una amiga, se dirigen a la Gruta de Massabielle, al borde del Gave, para recoger leña, ramas secas y pequeños troncos. Mientras se está descalzando para cruzar el arroyo, oye un ruido como de una ráfaga de viento, levanta la cabeza hacia la Gruta: "vi a una Señora vestida de blanco: llevaba un vestido blanco, un velo también de color blanco, un cinturón azul y una rosa amarilla en cada pie". Hace la señal de la cruz y reza el rosario con la Señora. Terminada la oración, la Señora desaparece de repente.


DOMINGO 14 DE FEBRERO: EL AGUA BENDITA
Bernardita siente una fuerza interior que la empuja a volver a la Gruta a pesar de la prohibición de sus padres. Debido a su insistencia, su madre le da permiso para volver. Después de la primera decena del rosario, Bernardita ve aparecer a la misma Señora. Le echa agua bendita. La Señora sonríe e inclina la cabeza. Terminado el rosario, la Señora desaparece.


JUEVES 18 DE FEBRERO: LA SEÑORA HABLA
Por primera vez, la Señora habla. Bernardita le ofrece papel y una pluma y le pide que escriba su nombre. La Señora le dice: "No es necesario" y añade "No te prometo hacerte feliz en este mundo, sino en el otro. ¿Quieres hacerme el favor de venir aquí durante quince días?".


VIERNES 19 DE FEBRERO: APARICIÓN BREVE Y SILENCIOSA
Bernardita llega a la Gruta con una vela bendecida y encendida. De aquel gesto nacerá la costumbre de llevar velas para encenderlas ante la Gruta.


SÁBADO 20 DE FEBRERO: EN EL SILENCIO
La Señora le ha enseñado una oración personal. Al terminar la visión, una gran tristeza invade a Bernardita.


DOMINGO 21 DE FEBRERO: "AQUERO"
Por la mañana temprano la Señora se presenta a Bernardita, a la que acompañan un centenar de personas. Después es interrogada por el comisario de policía Jacomet, que quiere que diga lo que ha visto. Bernardita no habla más que de "AQUERO" (aquello).


MARTES 23 DE FEBRERO: EL SECRETO
Rodeada por unas ciento cincuenta personas, Bernardita se dirige hacia la Gruta. La Aparición le comunica un secreto, una confidencia "sólo para ella", pues sólo a ella concierne.


MIÉRCOLES 24 DE FEBRERO: ¡PENITENCIA!
Mensaje de la Señora: "¡Penitencia! ¡Penitencia! ¡Penitencia! ¡Ruega a Dios por los pecadores!. ¡Besa la tierra en penitencia por los pecadores!"


JUEVES 25 DE FEBRERO: LA FUENTE
Trescientas personas están allí presentes. Bernardita cuenta: "me dijo que fuera a beber a la fuente [...] no encontré más que un poco de agua fangosa. Al cuarto intento, conseguí beber; me mandó también que comiera hierba que había cerca de la fuente, luego la visión desapareció y me marché". Ante la muchedumbre que le comenta: "¿Sabes que la gente cree que estás loca por hacer tales cosas?", Bernardita sólo contesta. "es por los pecadores".


SÁBADO 27 DE FEBRERO: SILENCIO
Hay allí ese día ochocientas personas. La Aparición permanece silenciosa. Bernardita bebe agua del manantial y hace los gestos habituales de penitencia.


DOMINGO 28 DE FEBRERO: PENITENCIA
Más de mil personas asisten al éxtasis. Bernardita reza, besa la tierra y se arrastra de rodillas en señal de penitencia. A continuación se la llevan a la casa del juez Ribes que la amenaza con meterla en la cárcel.


LUNES 1 DE MARZO: PRIMER MILAGRO

Se han congregado más de mil quinientas personas y entre ellas, por primera vez, un sacerdote. Durante la noche, Catalina Latapie, una amiga de Lourdes, acude a la Gruta, moja su brazo dislocado en el agua del manantial y el brazo y la mano recuperan su agilidad.


MARTES 2 DE MARZO: MENSAJE PARA LOS SACERDOTES
La muchedumbre aumenta cada vez más. La Señora le encarga: "Vete a decir a los sacerdotes que se construya aquí una capilla y que se vengan en procesión." Bernardita se lo hace saber al cura Peyramale, párroco de Lourdes. Éste tan sólo quiere saber una cosa: el nombre de la Señora. Exige, además, como prueba, ver florecer en invierno el rosal silvestre de la Gruta.


MIÉRCOLES 3 DE MARZO: UNA SONRISAA las siete de la mañana, cuando ya hay allí tres mil personas, Bernardita se encamina hacia la Gruta; pero ¡la Visión no aparece! Al salir del colegio, siente la llamada interior de la Señora; acude a la Gruta y vuelve a preguntarle su nombre. La respuesta es una sonrisa. El párroco Peyramale vuelve a decirle: "Si de verdad la Señora quiere una capilla, que diga su nombre y haga florecer el rosal de la Gruta.”


JUEVES 4 DE MARZO: ¡EL DÍA MÁS ESPERADO!
El gentío cada vez más numeroso (alrededor de ocho mil personas) está esperando un milagro al finalizar estos quince días. La visión permanece silenciosa. El cura Peyramale se mantiene en su postura. Durante los veinte días siguientes, Bernardita no acudirá a la Gruta; no siente dentro de sí la irresistible invitación.


JUEVES 25 DE MARZO: ¡EL NOMBRE QUE SE ESPERABA!
Por fin la visión revela su nombre; pero el rosal silvestre sobre el cual posa los pies durante las apariciones no florece. Bernardita cuenta: "levantó los ojos hacia el cielo, juntando en signo de oración las manos que tenía abiertas y tendidas hacia el suelo, y me dijo: que “soy la Inmaculada Concepción". La joven vidente salió corriendo, repitiendo sin cesar, por el camino, aquellas palabras que no entiende. Palabras que conmueven al buen párroco, ya que Bernardita ignoraba esa expresión teológica que sirve para nombrar a la Santísima Virgen.Solo cuatro años antes, en 1854, el papa Pío IX había declarado aquella expresión como verdad de fe, un dogma.


MIÉRCOLES 7 DE ABRIL: EL MILAGRO DEL CIRIO
Durante esta Aparición, Bernardita sostiene en la mano su vela encendida, y en un cierto momento la llama lame su mano sin quemarla. Este hecho es inmediatamente constatado por el médico, el doctor Douzous.


JUEVES 16 DE JULIO: ÚLTIMA APARICIÓN
Bernardita siente interiormente el misterioso llamamiento de la Virgen y se dirige a la Gruta; pero el acceso a ella estaba prohibido y la gruta, vallada. Se dirige, pues, al otro lado del Gave, enfrente de la Gruta. "me parecía que estaba delante de la gruta, a la misma distancia que las otras veces, no veía más que a la Virgen, ¡jamás la había visto tan bella!".


EL MENSAJE DE LA VIRGEN

El Mensaje que la Santísima Virgen dio en Lourdes, puede resumirse en los siguientes puntos:

1- Es un agradecimiento del cielo por la definición del dogma de la Inmaculada Concepción, que se había declarado cuatro años antes por Pio IX (1854), al mismo tiempo que así se presenta Ella misma como Madre y modelo de pureza para el mundo que está necesitado de esta virtud.

2- Derramó innumerables gracias de sanaciones físicas y espirituales, para que nos convirtamos a Cristo en su Iglesia.

3- Es una exaltación a la virtudes de la pobreza y humildad aceptadas cristianamente, al escoger a Bernadette como instrumento de su mensaje.

4- Un mensaje importantísimo en Lourdes es el de la Cruz. La Santísima Virgen le repite que lo importante es ser feliz en la otra vida, aunque para ello sea preciso aceptar la cruz. "Yo también te prometo hacerte dichosa, no ciertamente en este mundo, sino en el otro".

5- En todas la apariciones vino con su Rosario: La importancia de rezarlo.

6- Importancia de la oración, de la penitencia y humildad (besando el suelo como señal de ello); también, un mensaje de misericordia infinita para los pecadores y del cuidado de los enfermos.

7- Importancia de la conversión y la confianza en Dios.


LOS MILAGROS

Han sido muchos los milagros marianos que han acontecido a lo largo de los siglos, pero sin duda alguna, aquellos realizados por la Virgen que se presento hace 150 años bajo la advocación de la Inmaculada Concepción en Lourdes, ha obrado innumerables milagros; que van desde curaciones de enfermedades terminales, hasta los de orden moral como conversiones.

Los Milagros de Lourdes presentan características muy especiales:
* Suceden instantáneamente
* No producen dolor
* La destrucción de las partes del cuerpo es sanada de inmediato, sin dejar cicatriz
* Y no producen recidiva (nunca vuelve a aparecer la enfermedad)

No existen causas naturales capaces de producir las curaciones que se presencian en Lourdes, que dispensan a una mente sin prejuicios de rastrearlo de vuelta en dirección a Dios.

Investigadores científicos independientes registran fehacientemente casi 4000 milagros de curación ya durante los 50 años posteriores a la aparición. La iglesia sin embargo acepta al día de hoy solamente 65.

Existe un buró de Constancias está ubicado cerca del santuario, y ahí están registrados y constatados los certificados de curaciones; además es gratis para todos los médicos, cualquiera sea su nacionalidad o sus creencias religiosas. En promedio, entre doscientos y trescientos médicos visitan anualmente esta maravillosa clínica.

Así, se lleva muy cuidadosamente estadísticas que constan de nombres y apellidos de los pacientes que se curaron, la fecha de la cura, el nombre del padecimiento, y generalmente las opiniones del médico que estaba a cargo del caso.

Los afectados que se recuperaron no son obligados a presentarse o registrarse y la mitad de ellos no lo hacen, en el buró de Constancias Médicas en Lourdes, y es de ahí de donde se realiza la lista de curaciones y su investigación.


LAS APARICIONES DE LA VIRGEN Y LA IGLESIA

El 18 de Enero 1862, el obispo firmó la pastoral aprobando las apariciones. Su carácter sobrenatural y la vida tan auténtica de la vidente.

A la entrada de la Basílica Superior, a la derecha, se puede leer grabada en una placa de mármol la declaración solemne del Obispo de las Apariciones, Monseñor Laurence, Obispo de Tarbes: "Juzgamos que la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, se ha aparecido realmente a Bernardita Soubirous, el 11 de febrero de 1858 y los días siguientes, hasta dieciocho veces, en la Gruta de Massabielle, cerca de la ciudad de Lourdes; que esta aparición reviste todos los caracteres de la verdad, y que los fieles tienen fundamento para creerla como cierta. Humildemente sometemos nuestro juicio al Juicio del Soberano Pontífice, que está encargado del gobierno de la Iglesia universal".

El 28 de julio había creado una comisión de investigación "para recoger y constatar los hechos que han ocurrido o que podrían ocurrir todavía en la gruta de Lourdes”.

1874: el Papa Pío IX concedió al santuario el título de Basílica y en 1876: coronó solemnemente la estatua de la Virgen.

León XIII: aprobó el oficio y misa de Lourdes.

Pío X llamo a Lourdes: "sede del poder y de la misericordia de María, donde tuvieron lugar maravillosas apariciones de la Virgen". En 1907: este mismo Papa extendió la celebración de la fiesta de Nuestra Señora de Lourdes a toda la Iglesia universal.

Pío XI: afirmo: "Lourdes, donde la Virgen se apareció varias veces a la bienaventurada Bernardita, donde exhortó a todos los hombres a la penitencia". Elevó al honor de los altares a Santa Bernardita Soubirous el 8 de Diciembre de 1933.

Pío XII: escribió la encíclica "La peregrinación a Lourdes, el mas completo de todos los documentos sobre Lourdes".

Juan XXIII: en la clausura del centenario de las apariciones de Lourdes, recordaba lo siguiente: "La Iglesia, por la voz de sus Papas, no cesa de recomendar a los católicos que presten atención al mensaje de Lourdes".

Finalmente, Juan Pablo II es el primer Papa que ha peregrinado a Lourdes, en el año de 1983, con motivo del 125 aniversario de las apariciones. Allí ofició la Santa Misa el día 15 de Agosto, afirmando dos veces: "Venimos en peregrinación a Lourdes, donde María dijo a Bernardita: "Yo soy la Inmaculada Concepción" y añadió: "Aquí habló con una simple muchacha de Lourdes, rezó con ella el rosario, le dio varios mensajes, y concluyó el Papa diciendo: "la Virgen viene a salvar a los pecadores."


EL SANTUARIO

Una basílica se construyó sobre la roca de Massabielle por M. Peyramale, el sacerdote de la parroquia. En 1873 los grandes peregrinajes "nacionales" franceses fueron inaugurados. Tres años después se consagró la basílica y la estatua fue coronada solemnemente.

En 1883 la piedra de cimentación de otra iglesia se colocó, ya que la primera no era lo suficientemente grande. Fue construida al pie de la basílica, se consagró en 1901 y se llamó la Iglesia del Rosario.

El santuario cuenta con 7.000 voluntarios de la Hospitalidad Nuestra-Señora de Lourdes y hay otros 100.000 de las Hospitalidades de las distintas peregrinaciones. Hay 30 capellanes permanentes para acoger y a acompañar los peregrinos y celebrar y administrar los sacramentos. Son de congregaciones religiosas y de varias diócesis. 5 comunidades femeninas están también al servicio del Santuario. Los empleados son 292 fijos y 120 temporales, en 63 servicios (pastoral, acogida, administración, seguridad, servicios técnicos).

Se realizan misas en todas las lenguas, según los horarios oficiales o los propios de las peregrinaciones. Hay una media de setenta misas diarias en los cuarenta lugares de culto que ofrece el Santuario. Durante la temporada se celebra la Misa Internacional los Miércoles y Domingos, a las 9.00h, en la basílica subterránea de san Pio X, que tiene cabida para 30 000 personas.

Nunca antes un santuario ha atraído tales conglomeraciones. Al final del año de 1908, cuando se celebró el año 50 de la aparición, aunque el registro de conteo se inició desde 1867, casi 4 millones de peregrinos se habían registrado. A ese número se le debe agregar los visitantes que no venían como peregrinos. Al final del 50 aniversario, 2013 prelados, incluyendo 546 arzobispos, 10 primados, 19 patriarcas, 69 cardenales, habían hecho la peregrinación a Lourdes.

No es extraño que la ciudad de Lourdes, con poco más de 15.000 habitantes, sea la segunda población hotelera de Francia con 270 hoteles, que existan 13 campings, que cada año pasen por la gruta 5 millones de personas o que se expedienten 6 millones de cartas anualmente


PUNTOS DE REFLEXIÓN SOBRE LA IMAGEN DE LA APARICIÓN EN LOURDES

1- Apareció la Virgen rodeada de luz: es el símbolo de la luz de la fe, a la cual nos abrimos por el Bautismo. La fe es la luz de la vida con que debemos brillar ante el mundo. Debemos hacer resplandecer la fe por la santidad de nuestras vidas.

2- La luz era tranquila y profunda: en la fe cristiana hallaremos el reposo para nuestra alma.

3- De belleza incomparable, no hay nada igual aquí en la tierra: trabajar intensamente por adquirir la verdadera belleza que es la del alma, a fin de que Dios pueda contemplarnos con agrado.

4- Ropaje tan blanco, tan puro, tan delicado que jamás tela alguna pudo imitar: de que pureza tan perfecta y delicada ha de estar revestida delante de Dios, nuestra alma; ya que el pecado mancha nuestro blanco ropaje.

5- Pies desnudos, brillando sobre cada uno de ellos una rosa luminosa: Los pies desnudos nos predican la pobreza evangélica, esta bella y sublime virtud a la cual Jesús ha prometido el mismo Reino de los Cielos. Las rosas luminosas: Jesús nos envía a difundir por todas partes el buen olor de Cristo, el divino perfume del Evangelio.

6- Las manos siempre juntas, con el santo rosario: en ferviente oración, orando siempre y sin interrupción. La oración nuestro alimento constante, la respiración del alma, pues todas las virtudes solo nacen en un alma que ora.

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